Un año atrás, Pau Gasol desconocía su futuro, hasta
dudaba si la NBA echaría a andar en algún momento y, por supuesto, si él
iba a ponerse de nuevo la glamurosa camiseta de los Lakers. Por si
acaso, las cajas de la mudanza que preparó nada más terminar la campaña
de 2011, seguían en su casa en Los Ángeles a la espera de destino. Pocos
creían en él porque la franquicia californiana intentó colocarle en
múltiples operaciones. Doce meses después, la historia ha cambiado por completo. Los Lakers aspiran a todo, es amigo de 'Supermán', Kobe la considera imprescindible, Brown cree que le van a pasar cosas muy buenas y, para completar el círculo, su hermano Adrià
ha fichado por la mítica universidad de UCLA. Todo felicidad y la
ruptura con su anteriores agentes, los que dieron forma a sus últimos
diez años de carrera, ya superada.
Pau se ha encontrado un panorama que no esperaba en su sexta temporada en los Lakers. Se vuelve a sentir importante,
las dudas de hace un año han pasado a mejor vida. Su cabeza está libre
de cualquier tipo de influencia que pudiera resultar negativa. Nada de
rumores para iniciar la que será su duodécima temporada en la NBA. Quería seguir en Los Ángeles y lo ha conseguido y con
el respaldo de todo el club. Lo curioso es que la confirmación a su
continuidad no se la dio, allá por el mes de agosto en Londres, ni Jerry
Buss, propietario, ni Mitch Kupchak, director general del club
angelino, fue Kobe Bryant en plenos Juegos, auténtico jefe del equipo púrpura. Así encaró la parte final del torneo olímpico y este inicio de temporada.
El pivot español está convencido de que su pareja de hecho con Howard va a funcionar y
puede convertirse en la mejor de la Liga. Uno pondrá el músculo y el
otro la cabeza, la inteligencia. Pau ha dado un importante paso
adelante, su autoestima ha crecido. Sonríe, se siente importante y
cree que las aspiraciones de los Lakers han crecido con la llegada del
citado 'Supermán' y de Steve Nash, convirtiendo el quinteto
titular en una constelación de 'all-stars' con los citados, Gasol,
Bryant y Metta World Peace. El mayor de la dinastía lo sabe y no quiere
desaprovechar la oportunidad.
Adrià Gasol, fichaje de UCLA
Además, las llegadas de Howard y Nash no son las únicas que han hecho más sencilla la vida de Gasol. Su hermano Adrià, con los 18 años ya cumplidos, ha logrado meter la cabeza en UCLA.
Todavía no tiene un puesto fijo en la plantilla, pero sus 2.08 metros,
con proyección de llegar a los 2.20, han sido decisivos para que la
prestigiosa universidad admitiera al pequeño de los hermanos Gasol y con
gran parecido físico a Pau.
Adrià se inició muy tarde
en el mundo del baloncesto. Prefería los cómics a la práctica del
deporte que había hecho famosos a sus hermanos y hasta los 12 años no
miró al aro. Sus primeros pasos fueron en el colegio e instituto de Memphis para
la pasada campaña jugar en la primera catalana. En 2009 superó una
importante lesión de rodilla. Los que le han visto moverse por la pista
dicen que todavía tiene mucho camino por recorrer aunque sus
movimientos al más puro estilo Pau y su tremenda envergadura le
convierten en pieza codiciada. Ya estuvo concentrado con la selección
sub18 española el pasado verano aunque no llegó a jugar. De momento luce
el 50 de UCLA y sueña con seguir los pasos de sus hermanos en la NBA.
El plan va según lo previsto.
Fuente: http://www.elconfidencial.com y marca.com


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